Dónde se te va el día
- Llamadas que rompen la concentración del trabajo jurídico.
- Clientes que llaman por el estado de su asunto una y otra vez.
- Plazos procesales vigilados a mano, con el riesgo que eso supone.
- Minutas que se retrasan porque facturar es lo último del día.
Nada de esto necesita criterio profesional: necesita constancia y tiempo. Es decir, es automatizable.
Qué automatizamos (y qué toca cada pieza)
Se monta sobre cómo trabajas tú — tus horarios, tu tono y lo que quieras seguir haciendo en persona — y empieza acotado: primero una cosa bien hecha, luego la siguiente. Lo operamos nosotros; tú no administras nada. Nuestras reglas por escrito (se identifica como IA, no inventa, respeta el «no me llames») están en la página de llamadas.
Herramientas gratis para un despacho
Calculadora de plazos procesales (LEC) · Calculadora de intereses de demora · Ciberseguridad para despachos
Preguntas frecuentes
¿Qué se puede automatizar en un despacho?
Lo que más tiempo come sin necesitar criterio humano: el teléfono (llamadas entrantes, citas, recordatorios, avisos), la facturación y los recordatorios recurrentes. Cada negocio empieza por su dolor más caro; el resto se añade cuando lo primero ya funciona.
¿Qué pasa con la confidencialidad de lo que se habla?
Las llamadas y sus transcripciones son del despacho: no se usan para nada más, se puede pactar su plazo de conservación y el sistema solo comunica el estado que el despacho haya decidido hacer visible en cada asunto.
¿Cuánto cuesta?
No publicamos tarifa porque no vendemos paquetes: depende de qué quieras cubrir y de tu volumen. Después de escuchar la demo y entender tu caso, te pasamos una propuesta por escrito con lo que hace y lo que cuesta.
¿Puedo probarlo antes de decidir nada?
Sí: te llamamos y hablas tú con el sistema, le preguntas lo que quieras y lo juzgas. Es gratis y sin compromiso — preferimos que lo oigas a contártelo.
Mira también los otros sectores, la página de atención telefónica con IA o el diagnóstico general de tu negocio.