Se olvidan.
La reserva se hizo hace días; sin recordatorio, un % fijo no aparece nunca. No es mala fe: es estadística.
Cada mesa vacía con reserva y cada hueco de agenda que nadie ocupa es dinero que ya no vuelve. Calcúlalo en 30 segundos — y mira cuánto se puede recuperar con confirmación y recordatorio automáticos.
Gratis · sin registro · usa tus propios números
Cambia cualquier dato. El resultado se actualiza al momento.
Estás perdiendo ~779,40 €/mes (9.352,80 €/año)
Con confirmación + recordatorio automáticos, los negocios que lo montan recuperan normalmente entre el 30% y el 60% de esos no-shows: entre 233,82 y 467,64 €/mes.
Estimación orientativa con tus propios números; no es una promesa.
La reserva se hizo hace días; sin recordatorio, un % fijo no aparece nunca. No es mala fe: es estadística.
Una confirmación un día antes filtra a los que ya no pensaban ir — y te da tiempo de rellenar el hueco.
Sin lista de espera, la cancelación de última hora se queda vacía aunque haya gente que habría ido.
Confirmación automática al reservar por WhatsApp, SMS o email, como prefieran tus clientes.
Recordatorio 24 h antes y aviso el mismo día.
Si cancelan, el hueco se re-ofrece solo a la lista de espera.
Para picos (grupos, vísperas de festivo): señal o prepago opcional — tú decides cuándo pedirla.
El no-show no desaparece: se reduce. Y la diferencia entre no hacer nada y hacerlo bien es la que acabas de calcular arriba.
Si trabajas con reservas o citas — mesas, sillones, camillas o consultas — sí. La mecánica es la misma; cambian los mensajes y los tiempos, y eso se adapta a cómo trabajas tú.
El % de no-show por defecto es un rango publicado por estudios del sector de restauración y servicios en España (entre el 5% y el 20% según negocio). Puedes poner el tuyo: la calculadora usa tus números, no los nuestros.
Un recordatorio útil no molesta: evita que se les pase. Se envía poco, en horario razonable y con opción de responder para cancelar o cambiar — eso también te devuelve el hueco a tiempo.
No. Se monta sobre lo que ya usas (teléfono, WhatsApp, web o libreta) empezando por lo que menos fricción te cause.
Cada negocio es distinto: primero lo vemos gratis con tus números y te pasamos una propuesta personalizada por escrito antes de empezar. Sin permanencia.
El arreglo es el circuito completo: recordar, detectar la cancelación a tiempo y recolocar el hueco. Te lo contamos sin humo — y puedes escuchar al sistema por teléfono antes de decidir.