Cómo funciona
Primero la oyes tú
Antes de darnos ningún contacto, dejas que te llame a ti. Le pones las pegas que te pondría un propietario —«solo quería saber el precio», «no quiero exclusiva»— y la juzgas. Si no te convence, ahí se acaba y no te ha costado nada.
Eliges tú los contactos
Nos pasas 30 propietarios de los que se quedaron en «ya veremos». Los eliges tú: empieza por los que menos te importe perder, si quieres. Firmamos el contrato de encargo antes de tocar nada.
Llamamos en tu nombre
«Le llamo de tu agencia, soy su asistente». Preguntamos si sigue pensando en vender, escuchamos, y con quien dice que sí proponemos una valoración sin compromiso. Ni tasamos, ni damos precios, ni insistimos.
Las citas, en tu agenda
No te mandamos una lista para que la trabajes tú: te dejamos las citas puestas, con la grabación y la transcripción de cada llamada. Las del piloto son gratis.
Nuestras reglas, por escrito
Nos estás dejando hablar con tus clientes. Estas son las líneas que no cruzamos, y puedes exigírnoslas:
Dice de qué agencia llama y que es un asistente. Nunca finge ser una persona de tu equipo: si tu cliente lo descubriera, el que queda mal eres tú.
Ni segunda llamada ni insistencia. Y si alguien pide no ser contactado, queda registrado y no se le vuelve a llamar nunca.
Para eso vas tú. El asistente solo propone la valoración; el criterio profesional es tuyo.
Contrato de encargo de tratamiento (art. 28 RGPD) firmado antes de recibir ningún fichero, filtrado de la Lista Robinson antes de marcar y borrado al terminar. Nada de comprar listas ni llamar en frío a particulares.
Grabación y transcripción de cada llamada, tuyas. Si suena mal en alguna, lo verás tú antes de que te lo cuente un cliente.
Que te llame y la juzgas tú
Déjanos tu móvil y el nombre de tu agencia. Te llama el sistema —el mismo que hablaría con tus propietarios— para que lo oigas y le pongas las pegas que quieras. Sin compromiso y sin dejarte en ninguna lista.
Preguntas frecuentes
¿Qué hacéis exactamente?
Cogemos los contactos de propietarios que en su día hablaron con tu agencia y se quedaron en «más adelante». Los llamamos uno a uno en tu nombre, preguntamos si siguen pensando en vender y, con los que sí, agendamos una cita de valoración con tu comercial.
¿Cómo sé que no va a quemar a mis clientes?
Porque lo oyes antes: primero deja que te llame a ti. Y durante el piloto tienes la grabación y la transcripción de cada llamada, así que ves exactamente cómo se trata a tu gente.
¿Cuánto cuesta?
Se paga por cita de valoración celebrada — no por llamada, ni por software, ni por citas que no se presentan. Sin permanencia y con tope mensual pactado. El importe depende de tu zona y volumen; te lo decimos por teléfono, sin letra pequeña.
¿Es legal llamar a mi base de datos?
Sí, haciéndolo bien: contrato de encargo de tratamiento (art. 28 RGPD), solo contactos con relación previa con tu agencia, filtrado de Lista Robinson antes de marcar y el asistente identificándose en cada llamada.
¿Quieres ver quién hay detrás? Somos dos programadores de La Línea. Y si te interesa el otro lado —las llamadas de portal que hoy se pierden—, está en atención telefónica con IA.